
La palabra Confiar significa: esperar con seguridad y credulidad que algo suceda o que alguien se comporte como se desea.
Hemos visto ejemplos de muchas personas diciendo y usando esta frase: “Yo confío en Dios, mi vida sentimental está en sus manos”. Sin embargo, el tiempo pasa y a veces la persona no ve aparentemente la realización de sus sueños, deseos, etc. Entonces, debido a eso empieza a surgir la desesperación, duda, ansiedad y la persona comienza a cometer errores en su vida sentimental, toma actitudes según sus pensamientos; o sea, la persona intenta de todas las maneras posibles resolver aquel problema A SU MANERA y acontece que así todo le resultara mal, es decir, o yo confío en el Dios del amor o no confío. No se olvide que el significado de la palabra CONFIAR ES ESPERAR CON SEGURIDAD; quien confía espera, no se desespera y no pierde el foco.
Yo quiero a través de algunas palabras, darle un ejemplo que usted jamás debe seguir. Un día un señor me busco y me dijo: pastor desde hace mucho tiempo estoy solo, no consigo a nadie, no he sido feliz en mi vida sentimental, yo he hecho cadenas, he participado de la Terapia del Amor y aún así no he logrado realizarme sentimentalmente. Y él me dijo: ¿que usted me puede decir, cual es su consejo para mí? Y yo le dije confíe en Dios señor, espere en Él, que Él preparará una persona para usted, todo tiene su tiempo.
¿Ud. Sabe cual fue la respuesta que aquel hombre me dio? Que pasa pastor estoy esperando mucho tiempo, no aguanto más. Estoy pensando en conseguir una mujer cualquiera en la calle, quizás yo me realice sentimentalmente. Entonces, yo le dije quizás Ud. encuentre de hecho una mujer, que le realizará sexualmente. Ahora, una mujer de Dios que de hecho lo hará feliz ud no la encontrará de esta manera, por causa de esta actitud. Este hombre estaba diciendo: Dios déjalo por mi cuenta, que yo sé cómo hacerlo. ¿Qué horrible no?
Infelizmente hemos visto muchas personas así. Que por no confiar en el Dios del amor toman las riendas de su vida sentimental y quieren decidirla por sí sola.
En la palabra de Dios esta escrito:
“Mejor es confiar en El Señor que confiar en el hombre. Mejor es confiar El Señor que confiar en príncipes”. Salmos 118: 8-9